por Edmundo Ross | Ene 30, 2025 | Sin categoría
Cuando alguien sale de vacaciones, la cámara se convierte en su mejor amiga, ¡y con razón! No es solo para las selfies de rigor, sino para capturar esa magia que solo se vive cuando estamos de vacaciones. El diario de viaje con fotografía es como una bitácora, pero con más imágenes, un álbum de recuerdos que siempre estará ahí para hacernos sonreír y revivir esos momentos. Pero, ¿qué fotos no pueden faltar en este diario de aventuras? Vamos a descubrirlo.
Más allá de la postal perfecta
Hay que admitirlo, la mayoría de las personas quieren la foto de postal, esa que parece salida de revista de viajes. Pero la verdadera esencia de un viaje se encuentra en los detalles, en esas fotos que cuentan una historia personal y única. No se trata de competir con las revistas, con los familiares o amig@s sobre quién saca la mejor, sino de crear un álbum que refleje la propia forma de ver el trayecto. Pero hay algunas fotos que no pueden faltar.
Los imprescindibles del diario de viaje:
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La playa: No importa si es el mar Caribe o el Pacífico, la costa siempre tiene algo especial y por supuesto, nuestras playas también. Una foto de un colorido bote de pesca, las olas rompiendo con fuerza o la puesta de sol tiñendo el horizonte, son imágenes indispensables que deben estar en nuestro álbum. Pero también podemos fotografiar nuestras huellas en la arena, hacer acercamientos a algún tronco para captar su textura o sacar la foto de la señalética de la playa que sirve para dar contexto. ¡Y no olvidemos las conchas y piedritas de distintos colores encontradas en la orilla!
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Aventuras acuáticas: si alguna persona se embarca en algún paseo por el río, a remar en kayak o a practicar cualquier deporte acuático, ¡es el momento perfecto para sacar la cámara! Desde el momento de la preparación, hasta pequeños detalles del chaleco salvavidas o las instrucciones de la persona a cargo. Una foto de alguien disfrutando de la adrenalina, con la sonrisa de oreja a oreja, es el testimonio de la aventura.
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Conociendo el entorno local: El viaje no es solo paisajes, sino también la gente. Capturar las tradiciones locales, los mercados llenos de vida o la arquitectura única de cada lugar ayudan a entender el alma del destino. Una toma desprevenida del pescador en la caleta o de niños jugando en una plaza puede contar una historia distinta a la típica foto de los pies con el mar de fondo. La invitación es a mirar con otros ojos el ambiente y poder capturar la belleza de detalles que no se ven en otros lados.
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Amigos emplumados: ¡Los pájaros son unos fotogénicos increíbles! Ya sea un grupo de gaviotas en la playa, un jote amenazante en un pilar, las gallinas curioseando en el campo o alguna loica que luzca su pecho rojo al lente, son imágenes que destacarán por su simpleza y belleza.
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La comida, ¡Un placer visual!: Los «foodstagramers» han ganado cientos de seguidores por sacar fotos bonitas a lo que están comiendo. Y no por el sabor precisamente, sino por la manera que tienen de sacar las fotos. Descarta los planos comunes como la foto desde arriba(típica), mejor intenta con enfocar un detalle y el resto que se desenfoque, prueba con tomar en primer plano el aperitivo y el plato principal de fondo, o toma algún ingrediente con tu mano y desenfoca el resto. La gastronomía es parte fundamental de cualquier viaje. Desde un sencillo y humeante plato de sopa hasta las palmeritas de la playa, cada comida tiene su historia. ¡Y para qué hablar de las fotos de los mercados locales, en sí mismas son una obra de arte!
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Los pequeños detalles: A veces, lo más interesante se encuentra en las cosas pequeñitas y cotidianas. Una foto de los bototos de senderismo llenos de barro, de la taza de café, el detalle de un mapa rutero o del camino serpenteante visto en el espejo retrovisor son imágenes atractivas y novedosas que pueden ayudar a documentar el viaje
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El espíritu de la aventura: Las mochileras y mochileros saben que los viajes son para moverse y explorar. Fotos de las rutas de senderismo, de paseos en bicicleta, de senderos alrededor del humedal, de los paisajes reflejados en el agua o de la flora que se asoma en las orillas son pequeñas impresiones del espíritu aventurero.
La cámara como un tercer ojo
Hoy en día, las cámaras integradas en los celulares pueden cumplir perfectamente el rol de ese tercer ojo que es capaz de captar detalles que a veces se nos van a simple vista. La calidad de las imágenes es más que aceptable y los recursos con los que cuentan los dispositivos móviles abren un enorme abanico de posibilidades de edición. La fotografía de viajes no tiene reglas estrictas, sino que se trata de dejar que la curiosidad y el asombro guíen cada click. No importa si se es profesional o aficionado, lo importante es divertirse y capturar esos momentos, pero ojo: sin perder la magia del instante por tratar de sacar la mejor foto.
El consejo final es tratar de visitar nuestra zona y capturar el momento con la mayor parte de nuestros sentidos para conectar con el momento y de ser posible, sacar una foto para recordar la experiencia vivida.
Tip extra:
Escribir durante las vacaciones te puede ayudar a complementar tu diario de viaje con fotografías. Puede leerse un poco amenazante, o quizás las personas piensan «es que no soy buena/o para escribir», no obstante hay que recordar que el diario es personal, que es para ayudar a nuestra propia memoria y no para satisfacer las exigencias de alguien más. Por lo tanto, no hay que exigirse mucho a veces con una frase basta. Una herramienta muy práctica son las listas, como por ejemplo: «Lista de cosas que veo alrededor», «qué platos comí hoy», «canciones que están sonando en mi cabeza estos días» en fin, todas esas propuestas pueden ser gatillantes para escribir otros párrafos, lo importante es pasarlo bien y que el día de mañana al ver estas notas podamos sonreír mientras evocamos esos recuerdos.
por Edmundo Ross | Ene 30, 2025 | Sin categoría
Como mamá de tres pequeños terremotos, sé que necesito un respiro, un espacio para conectar con lo esencial. Este año, ¡nada de destinos turísticos clásicos! Decidí que nos vamos a un lugar tranquilo, un rinconcito de Chile que encontré por redes sociales. Sí, lo sé, quizás no sea el destino más popular ni el Caribe, pero justamente eso es lo que busco: un slowtravel para recargar energías y, de paso, enseñarles a mis hijos que la aventura también se encuentra en lo inexplorado.
En casa practicamos la crianza respetuosa (con mucho esfuerzo a veces) y nos inspiramos en pedagogías como Waldorf o Montessori, por lo que estamos acostumbrados de cierto modo a encontrar maneras alternativas de hacer las cosas. Creemos en el valor del aprendizaje a través de la experiencia, y qué mejor manera de hacerlo que un viaje lejos del bullicio, donde nuestros hijos o hijas puedan descubrir el mundo a su propio ritmo.
Un viaje al corazón de la simpleza
Carahue no es un lugar de grandes hoteles ni parques temáticos. Aquí encontraremos lugares con sabor a tradición, cultura y naturaleza. Quiero mostrarle a mis hijos que la belleza de lo cotidiano, de ir a comprar pan a la panadería, visitar los juegos de la plaza, eo visitando los sectores aledaños, poniendo atención en los pequeños detalles de la vida rural.
Explorando la Naturaleza:
Nada de pantallas ni juegos electrónicos. Aquí nos esperan paseos por la orilla del mar, donde los niños pueden explorar todo tipo de rocas y relieves. La playa de Nehuentúe es perfecta para dejarse llevar. Hace algunos años visité la playa Hueñalihuén, que entonces no era tan conocida y lo que más me llamó la atención fue la serie de piedras lisas, absolutamente pulidas que encontramos y que llevamos a nuestras casa para pintar. Creo que a mis hijos les encantará esta actividad de verano, ya que es apta para toda la familia, tanto como para niños pequeños de 2 años como para personas adultas.También tengo contemplado las caminatas bordeando el río y si tenemos suerte, poder avistar algunos pajaritos de la zona. La idea es uqe los niños se diviertan y se empapen de naturaleza.
El Encanto de los Locomóviles
Una de las cosas que creo que los chicos más van a disfrutar son los locomóviles de la avenida principal de Carahue y el Parque de Trenes que se encuentra a la salida. ¡Imagínense la cara de asombro cuando vean esas máquinas de otra época! Por las características de emplazamiento, son máquinas fáciles de recorrer, observar y tocar, por lo. que podemos hacer de la visita una instancia perfecta de aprendizaje significativo.
Estoy convencida que un viaje de estas características será una lección de vida en sí mismo. Seguro aprenderemos sobre la vida rural, la pesca artesanal y la importancia de respetar las tradiciones locales. Quiero que mis hijos regresen con la mochila llena de experiencias, no solo de objetos materiales.
Más que Vacaciones: Un Refugio para el Alma
Este viaje es para mí una necesidad, una forma de escapar del ruido de la modernidad y de reconectar conmigo misma y con mis hijos. No buscamos lujos, sino tranquilidad, sencillez y momentos para compartir. Unos buenos juegos de mesa, tardes de dibujo también se suman considerando el azaroso clima del sur. Quiero que este viaje sea un respiro, una oportunidad para que mis hijos valoren los destinos inexplorados y la belleza de la vida simple. Sé que regresaremos a casa con el corazón lleno, o al menos quiero pensar que así será, ya sabemos que los programas con niños pequeños no siempre salen como uno quiere, pero al menos se intenta. ¡Y eso es lo más importante!
por Edmundo Ross | Ene 30, 2025 | Sin categoría
El ritmo de vida actual a menudo nos impulsa a andar corriendo y crear panoramas rápidos y fáciles para salir de vacaciones. Por eso, el slow travel surge como una alternativa distinta, una forma de viajar que busca la inmersión, la conexión genuina con el lugar y su gente para poder vivir la experiencia de habitar otro entorno, más allá de visitar un lugar solamente porque es bonito.
La Ruta Fluvial Carahue Navegable ofrece un escenario ideal para esta forma de viajar. Lejos de las prisas de Temuco o las grandes ciudades, los parajes que la componen invitan a tomar un ritmo más pausado que permita conectar con los lugares, sus habitantes y sus vidas a las orillas de un río con historia.
Descubre la ruta a tu ritmo
En lugar de un tour apresurado, te invitamos a conocer caminos y destinos menos transitados. Carahue, por ejemplo, mucho tiempo fue solo un lugar de paso para llegar a la costa, sin embargo en este último tiempo se ha ido posicionando como un destino por sí mismo, lleno de atractivos panoramas, entre los cuales se destaca su colección de Locomóviles. Si haces la prueba, puedes darte cuenta de que las conversaciones con las personas que habitan la zona se convierten en relatos fascinantes, historias que permiten comprender la magia de un lugar en donde el tiempo parece tomar otros compases.
Más que una simple escapada a Carahue, Nehuentúe, Monkul u otros lugares de la Ruta Fluvial Carahue Navegable, la visita se transforma en una aventura para los sentidos. Los paisajes sorprenden por su belleza, el murmullo constante del agua abraza, el aroma marino inunda, las suaves olas acarician y los sabores explotan en los paladares. Se trata de ir más allá de la simple observación, para conectar con el entorno y su gente.
Por otro lado, el panorama para la familia toma una nueva dimensión en estos viajes. Las niñas y niños, alejados de las pantallas, tienen la oportunidad de conectar con la naturaleza, explorando la tierra, descubriendo insectos y animales, reconociendo texturas y aprendiendo a respetar el medio ambiente. Se despierta su capacidad de asombro y de exploración.
Por supuesto, la ecología es un aspecto fundamental en este tipo de viajes. Se promueve la idea de dejar siempre el lugar limpio, tratar de intervenir lo menos posible, consumir de forma consciente y apoyar a los negocios locales fomentando la sustentabilidad, respetando el trabajo de artesanía y el valor que tienen. Es una forma de viajar que busca disfrutar del presente y de los instantes que lo componen, conectando con una realidad distinta y enriqueciendo nuestras vidas con experiencias que nos conectan con nuestra esencia humana sensible y sencilla.
En resumen, el slow travel no es solo una forma de viajar, es casi una filosofía de vida que se puede aplicar incluso en casa o en la oficina, es casi otra forma de meditación como las que mencionamos en nuestro reciente artículo de grounding. Es una invitación a la calma, a la conexión y a la apreciación de la belleza que nos rodea. Es una experiencia que seguramente dejará una marca positiva en nuestras vidas.
por Edmundo Ross | Ene 30, 2025 | Sin categoría
Si hay algo que nos encanta de la Costa Araucanía es su comida. ¡Es como el plato de la mamá que te reconforta el alma! Y no se trata solo de comer por comer, sino de involucrarse con la gente, las tradiciones y la historia de este lugar a través de sus sabores. Hoy queremos llevarles a un viaje culinario por cinco preparaciones que, creemos, son el alma de esta costa.
Empanadas de camarón queso: un clásico que nunca falla
Las empanadas como un comodín para cualquier ocasión y en la Costa Araucanía se lucen con su versión de camarón queso. La masa crujiente, el camarón fresco y el queso derretido hacen una mezcla perfecta. Son livianas y de gusto de personas grandes y chicas. Además, son fáciles de transportar a la playa, para compartir en casa o comer con visitas veraniegas. Y es que, ¿a quién no le gusta una buena empanadita? Son parte de la vida de la gente de acá, herencia de las cocinas familiares y las manos expertas que las preparan con amor.
Pastel de choclo: un abrazo calentito
El pastel de choclo es un clásico que en el país completo hace de un almuerzo algo especial. El sabor del choclo se mezcla con la carne, la cebolla y las especias. Es un plato con herencia de la cocina campesina de la zona y de la cocina urbana. Cuando comes un pastel de choclo te vas a la segura: es contundente, sabroso y saciador. Y aunque cada familia tiene su propia receta, con o sin pasas, todas comparten ese sabor hogareño tan rico.
Choros al vapor: directo del mar a tu plato
El choro maltón es la estrella de Nehuentúe, en la comuna de Carahue. El sabor a mar es intenso, fresco, puro y se concentra todo en este plato sencillo pero intenso. Y prepararlos es tan fácil que puedes llevarlos y hacerlos en casa en un dos por tres. Se lavan muy bien los choros, se ponen en una olla y se reservan. Se pica una cebolla en pluma y se hace un sofrito con morrón y condimentos, se añaden los choros, vino blanco y se hierven por 10 minutos. ¡Magia! Una vez listos, un chorrito de limón, un poquito de cilantro y tenemos una joya de la gastronomía local. Sabores simples, pero memorables.
Merluza frita: un clásico de las costas chilenas
La merluza chilena tiene un sabor suave, una carne blanca y firme. Frita, es un básico en cualquier restaurante o picada de la costa. El rebozado perfecto, el pescado fresco recién sacado del mar y una copa de vino. ¿Qué mejor que disfrutar del sabor del mar en el centro del plato? Se acompaña con papas fritas, puré de papas o ensalada mixta. Las porciones son bien abundantes como para compartir. Es una muestra de cómo los productos de la zona se lucen en su máxima expresión, un clásico infaltable.
Kuchen de Physalis aromatizado con licor: dulce y sorprendente
Y para terminar, ¡un postre de otro nivel! El kuchen de physalis, una preparación deliciosa, es una maravilla que probamos en El Secreto del Campo y que nos sorprendió por su novedoso ingrediente principal; el physalis. Esta sabrosa fruta exótica con su sabor dulce y ligeramente ácido, es un relleno perfecto para este postre gourmet. El toque de licor no solo aromatiza la preparación completa sino que también le da unidad a la preparación completa. Si buscas un postre original y delicioso, el kuchen de physalis con licor es la opción ideal. Es el postre perfecto para acompañar con un cafecito caliente después de la comida.
Conectando a través de la cocina
Estos cinco platos son mucho más que simple comida; representan historias, tradiciones y la identidad misma de la Costa Araucanía. Son historias culinarias transmitidas de generación en generación, tradiciones ancestrales arraigadas en la tierra y en su gente. Degustar estos platos típicos de la Costa Araucanía es una invitación irresistible a sentarte a la mesa, a compartir, a disfrutar y sus sabores auténticos. Por otro lado, a conectarte profundamente con la región y su rica cultura gastronómica. Desde el marisco fresco recién sacado hasta los productos gourmet que desarrollan las cocinerías, cada uno cuenta una historia. Son la prueba fehaciente de que la cocina es un punto de encuentro para las culturas, un lenguaje común que trasciende fronteras y diferencias, independientemente de dónde vengas. Descubre el turismo gastronómico de la Costa Araucanía a través de estos sabores únicos.
Así que, la próxima vez que visites nuestra hermosa costa, no dudes en probar la mano de nuestros emprendimientos gastronómicos. Les aseguramos que no solo llenarán el estómago, sino también el corazón. ¡Buen provecho!
por Edmundo Ross | Ene 29, 2025 | Sin categoría
En medio de nuestras rutinas caóticas, a menudo olvidamos detenernos y respirar. En esa búsqueda de equilibrio, aparece el «grounding» o «earthing» invitaciones a conectar con la Tierra para revitalizar nuestras energías, disminuir el estrés, ¡y hasta dormir como un bebé! En este rincón de Chile, la Costa Araucanía, la naturaleza te ofrece el escenario perfecto para esta reconexión.
¿Qué es el grounding y el earthing?
El grounding, que viene de la palabra inglesa ‘ground’ (suelo, base), se refiere a la conexión de nuestro cuerpo con la energía de la Tierra a través de diversas prácticas. Una de ellas es el earthing, conectarse a la Tierra (earth) que consiste en tomar contacto directo con los elementos de la naturaleza como caminar descalzo sobre la hierba, arena, piedras, tierra, etc. Si bien los estudios aún no son concluyentes, algunos datos científicos evidencian los beneficios que la reconexión con los electrones de la Tierra produce en la salud de las personas.
La Araucanía: Tesoro para el grounding
Aunque esta práctica se puede realizar en cualquier parte, como por ejemplo el antejardín de la casa, la Región de Araucanía y sus paisajes impresionantes se convierten en lugares perfectos para practicar grounding y earthing.
Estudios en 2017 identificaron las bondades de abrazar árboles “arboterapia” o visitar bosques “baño de bosque» como procesos terapéuticos mejorando la salud cardiovascular, el deterioro cognitivo y el estado de ánimo. Y si hay algo que abunda en la Región de La Araucanía son sus panoramas para recorrer y explorar espacios silvestres.
¿Dónde empezar?
Si bien el patio de la casa es una buena opción, es innegable que las arenas de la Costa Araucanía, frente a la majestuosidad del Pacífico, son incomparables. El humedal de Monkul o las piedrecillas del río Imperial ofrecen oportunidades únicas para conectarse con el ambiente. No se necesitan implementos especiales, solo tú y la naturaleza.
Para hacerlo no se necesitan implementos extraños o ropa deportiva, sino un ser humano y un entorno natural.
La premisa es sencilla: el grounding incluye estrategias para propiciar el bienestar emocional a través de la conexión con el presente, como la respiración profunda. El earthing, por su parte, propone poner los pies descalzos (sin tablas, zapatos o cemento de por medio) unos 20-30 minutos en contacto con la tierra, como un sistema de carga y descarga con la superficie de la Tierra, la “batería” de toda la vida planetaria.
Dicho de otro modo, es como enchufarse a la tierra para recibir su energía enriquecedora y descargar nuestros pesares en ella. Algo similar a lo que Cameron propone en la película Avatar, que a través de la conexión de los Na´vi con su árbol ancestral se sumergen en un estado de intercambio de información, curación y comunión.
Mindfulness, la conciencia plena
Desde hace siglos los monjes budistas han vivido los beneficios de la meditación y en los años setenta Occidente comenzó a descubrir que la práctica de mindfulness produce cambios en el funcionamiento y estructura cerebral, tanto en reposo, como en el desarrollo de actividades y en la velocidad de procesamiento de la información. Los estudios demostraron que la práctica de la meditación y la conciencia del presente reducía los niveles de estrés y ansiedad.
Explora tu propia técnica: senderismo, ciclismo, earthing y más.
La manera de conectar con la naturaleza puede darse de distintas formas y las personas deberían encontrar la que más les haga sentido, como una caminata en el bosque, sumergirse en las aguas de algún río, tocar la corteza de los árboles o enterrar los pies en la arena, consiguiendo de este modo un espacio y momento de conexión con el presente, el entorno natural y la esencia del ahora, sin pensar en el pasado o en el futuro, solo disfrutar del momento presente.
¡Reconecta y Recarga! Inicia tu aventura de grounding en La Araucanía. Revisa los distintos parajes y panoramas que tenemos en nuestro sitio web y encuentra tu modo de conectar.